Salud bucodental XI

Salud bucodental XI

Salud dental en personas con diversidad funcional o mayores

¿Cómo mejorar la higiene oral de las personas dependientes o con diversidad funcional?

* Respetar y corregir: es tan importante dejar que la persona se responsabilice y se encargue de su propia higiene como que lo haga bien. Así, si puede realizar el cepillado y cuidado de su propia boca, no nos tenemos que encargar nosotros de esa tarea. Pero sí indicarle lo que no haga bien.
* Mantener un horario: un cepillado después de cada comida. Si tiene problemas de memoria, buscaremos una manera de dejarle recordatorios, por ejemplo.
* Evitar el cepillado horizontal: este tipo de cepillado horizontal suele ser muy agresivo para las encías. Lo mejor es empezar en la unión del diente y la encía, y cepillar en sentido opuesto a ésta.
* No olvidar la limpieza lingual: la lengua es un elemento clave dentro de la boca y puede retener muchas bacterias, un buen raspado por la mañana y por la noche será suficiente.
* Usar cepillos interproximales y seda o cinta dental: eliminan una parte significativa de las bacterias y restos que quedan entre los dientes y no pueden alcanzarse de otro modo. A quienes no puedan utilizarlos de forma autónoma, debemos ayudarles nosotros.
* Prestar atención regular a la boca: comprobar que todo esté bien y no haya signos de alerta. Y si la persona no es capaz de realizar esta tarea, conviene que nos encarguemos nosotros de ella. Así podremos detectar cualquier problema que surja y tratarlo de modo adecuado.

En personas con diversidad funcional o mayores resulta imprescindible respetar su independencia. También debemos fomentar que desarrollen habilidades para atender su propia higiene. Siempre desde el respeto y el cuidado a sus necesidades.