Limpieza bucal II

Limpieza bucal II

Bacterias y lrestos de comida

Las bacterias y los restos de comida pueden acumularse en la lengua y favorecer las caries, las enfermedades periodontales y el mal aliento. Por ello, la limpieza diaria de la lengua con un limpiador lingual es un paso clave en la rutina diaria de higiene bucodental.

Primero hay que empezar por la parte central de la lengua, utilizando la cara del limpiador que presenta un saliente.

Para ello, se tiene que sacar la lengua e introducir el dispositivo en la boca, intentando alcanzar la parte más profunda de la lengua. A continuación, se debe arrastrar el limpiador lingual hacia la parte delantera de la boca y, al finalizar, enjuagarlo con agua.

Luego usaremos la cara lisa del limpiador para los laterales de la lengua, aclarándolo después de cada pasada.

Al acabar, se puede enjuagar la boca con agua o, para una higiene bucodental completa, con un colutorio específico según las necesidades de cada persona.