¿Qué es?
Utilizamos diferentes expresiones para indicar el mismo procedimiento odontológico: endodoncia, tratamiento de conductos, tratamiento radicular, tratamiento pulpar, apertura cameral, matar el nervio y pulpectomía (en dentición temporal).
La endodoncia es la extirpación total de la pulpa dental enferma y el relleno posterior de dicho espacio con un material de obturación que sellará la cavidad para crear una cavidad impenetrable.
Las indicaciones principales de la endodoncia son básicamente tres:
- piezas dentales fracturadas (con exposición o proximidad a la pulpa)
- caries profundas
- pulpitis.
Las molestias ante frío o calor, dolor al cerrar y tocar con el diente antagonista y dolor leve pero continuo son algunas señales que deben alertarnos de una posible pulpitis.
La pulpitis, a su vez, puede tener diferentes causas:
- Bacteriana (por sobreinfección, sobre todo asociada a una caries dental evolucionada)
- Física
- Inflamatoria y química (sobre todo por materiales de obturación deteriorados o mal sellados).
Es imprescindible una exploración previa del diente y la realización de una radiografía inicial para comprobar el número de raíces que tiene ese diente, así como su forma, su curvatura y su longitud, la integridad radicular y el estado del ápice. Deben tratarse todos los conductos. Por ello es más costoso y laborioso endodonciar un molar (de tres conductos) que un incisivo (con sólo un conducto).