Malos habitos I

Malos habitos I

¿Te comes las uñas?

El mal hábito de comerse las uñas tiene mucho que ver con el estrés, la ansiedad o el aburrimiento, una costumbre que afecta tanto a niños como adultos y que la padecen entre el 45% y 60% de la población.

No es sólo una cuestión estética en las manos porque en cuanto a los dientes, los frontales, se desgastan tras la acción de romper o astillar la uña. Además provocan una serie de "daños colaterales" importantes:

* Bacterias e infecciones. Nos llevamos las uñas a la boca y las bacterias nos pueden provocar una infección. Las más comunes son Staphylococcus o la Escherichia Coli, y en muchas ocasiones se manifiestan con herpes u hongos.
Y de las bacterias a las cariescaries... quizás nunca habíamos pensado la cantidad de problemas que provoca este mal hábito, pero el aumento de caries es muy frecuente por la onicofagia.

* Halitosis. Las bacterias hacen de las suyas, y cómo no, son las que contribuyen al desarrollo del mal aliento.

* Bruxismo o desgaste dental. Mordemos las uñas y presionamos, y lo hacemos con los dientes, con lo que produce un desgaste en los mismos, sobre todo en los frontales. Y en este apartado hacemos hincapié en los pacientes con ortodoncia porque son más propensos a sufrir bruxismo; con lo que el problema es aún mayor. Los dolores de cabeza son los síntomas más comunes en personas con esta dolencia.

*Alteraciones en la mandíbula. También es bastante común los dolores de cabeza o el oído cuando sufrimos alteraciones en la mandíbula, además de dolores en la propia articulación mandibular. La ATM (Trastorno de Articulación Temporomandibular) puede manifestarse por morderse las uñas debido a los movimientos hacia nuestros huesos y músculos que unen el cráneo con la mandíbula inferior.

Háblalo con tu médico de cabecera y coméntalo también a tu dentista.