Limpieza de la lengua
Un par de veces al día deberíamos limpiar la lengua con las gomas de raspado que incluyen algunos cepillos de dientes, con un limpiador lingual específico o con un cepillo de dientes de cerdas suaves.
En algunos casos, el gesto de limpiarnos la lengua puede provocarnos sensación de náuseas. La forma de evitarlo es relajar la garganta y la lengua y exhalando mientras usamos el limpiador. Todo es cuestión de acostumbrarte, seguro que encuentras la manera.
De todas formas, si tienes dificultades o dudas, ya sabes que aquí estamos para ayudarte.