Las personas con un sistema inmune más débil
Son más propensas a infecciones y la boca es una de esas zonas sensibles para que proliferen y, aunque no tienen por qué revestir gravedad, sí son molestas. Una infección frecuente es la infección por hongos (la más común es la candidiasis) y su sintomatología es relativamente fácil de detectar; estos son algunos de los indicios que pueden presentarse de forma individual o conjunta:
? Manchas o lesiones blancas con una apariencia cremosa en distintas zonas de la boca (lengua, interior de las mejillas, paladar, garganta o encías).
? Irritación, enrojecimiento o ardor. Estos síntomas pueden llegar a provocar dificultad para comer o tragar.
? Sangrado leve, que aparece sobre todo al tocar o rascar las lesiones.
? Pérdida o alteración del sentido del gusto.
? Halitosis, es decir, mal aliento.
? Pequeñas grietas en la comisura de los labios.
Para comenzar a tratar los hongos en la boca es recomendable que acudas lo antes posible a consulta para que podamos frenar rápidamente el avance de la infección y el tratamiento sea más rápido y sencillo.
Una vez diagnosticada la candidiasis oral, deberás tomar un antifúngico, normalmente por vía oral. Adicionalmente puede que necesites prescripción de cremas o pomadas, para aplicar en las lesiones de la parte exterior de la boca (labios y comisuras).
Es importante destacar que, a pesar de haber recibido un tratamiento, la candidiasis oral puede volver a aparecer si no se actúa contra los factores de riesgo que han provocado la infección. Dado que hay algunos que son complejos de controlar, resulta fundamental que la persona siga un estilo de vida saludable (higiene bucal, alimentación, abandono del tabaco, visitas al dentista…).
Como siempre, si tienes dudas, pide cita para que podamos valorar tu caso personalmente.
