Como destaca la Organización Mundial de la Salud
Una dieta saludable ayuda a protegerse de la malnutrición en todas sus formas, así como de distintas enfermedades no transmisibles y de diferentes afecciones.
La caries es una de las patologías orales más frecuentes vinculadas a una ingesta inapropiada de alimentos. De manera recíproca, una salivación deficiente o una mala mordida, por pérdida de dientes, por prótesis mal ajustadas o por problemas temporomandibulares, pueden llevar a un estado nutricional deficiente.
Para evitar complicaciones e impedir que la alimentación afecte a la salud oral y ésta, a su vez, acabe incidiendo sobre la primera, deberán tomarse las siguientes medidas:
* Mantener una dieta equilibrada
* No abusar de las comidas y las bebidas azucaradas
* Limitar las comidas entre horas
* Cepillarse los dientes después de cada comida
* Usar un dentífrico fluorado y un colutorio adecuado
* Pasarse la seda dental
* Acudir regularmente al odontólogo
Las frutas y verduras, los productos lácteos, el agua fluorada o el té son algunos de los alimentos que nunca deberían faltar en una alimentación adecuada. Los dulces, los refrescos, los azúcares refinados y los alimentos ácidos, cuanto más lejos, mejor.
Fuente: Dentaid
