La salud dental y el corazón.
La mala salud bucal está relacionada con padecimientos del corazón debido a la propagación, a través del torrente sanguíneo, de bacterias y otros gérmenes de la cavidad oral, advierten una vez más, como otros muchos especialistas, desde el Laboratorio de Fisiología Oral de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La boca recibe “constantes ataques” de microorganismos, y los hábitos de higiene y caries pueden provocar, a la larga, problemas más severos: los compuestos alcalinos de la comida tienden a debilitar el esmalte dental, lo que permite la generación de caries.
El problema es que cuando esta condición no es atendida, se pueden generar infecciones que llegan a la encía y se generan abscesos.
Además, con la caries hay pérdida del esmalte, lo que afecta a la pulpa del diente y posteriormente a la encía; así se pueden filtrar bacterias “que hacen que se vaya perdiendo el hueso”.
Si este problema, conocido como enfermedad periodontal, no se atiende a tiempo, se pierde la pieza dental, y si la infección no es tratada adecuadamente, llega al torrente sanguíneo y afecta órganos como el corazón.
La clave para evitar estos problemas es atender la salud dental desde la infancia, lo que evitará que en la edad adulta haya problemas. Debemos generar una cultura del aseo dental y dejar de lado el miedo al dentista, y no considerarlo como la última solución, sino como una herramienta preventiva a la que se debe consultar, por lo menos, dos veces al año.
